Virtudes y Defectos

La mayoría de los personajes tienen algunos talentos e impedimentos particulares, representados en el juego por las Virtudes y los Defectos. Las Virtudes y los Defectos pueden ser Menores o Mayores. Las Virtudes cuestan puntos, mientras que los Defectos los otorgan. Las Virtudes Mayores cuestan tres puntos, y los Defectos Mayores dan tres puntos. Las Virtudes y Defectos Menores cuestan y dan (respectivamente) un punto. Los jugadores comienzan sin puntos para comprar Virtudes y Defectos, por lo que primero deben escoger Defectos si quieren tener Virtudes.
Un personaje principal puede tener hasta diez puntos en Defectos, pero no puede tener más de cinco Defectos menores. Los Defectos vienen en dos amplios grupos. Los Defectos Generales merman al personaje, mientras que los de Personalidad y los de Historia van a ayudar al jugador a profundizar en la forma de ser y en el trasfondo de su personaje. Los Defectos Generales no deben realzar la historia del personaje, y los de Personalidad y los de Historia no deben entorpecerlo. Ten en cuenta que un Defecto General debe representar algún obstáculo para el personaje durante el juego, o de lo contrario no tendrá razón de ser. De la misma manera, si los Defectos de Personalidad y de Historia no aportaran nada a la forma de ser y al pasado del personaje, tampoco podrán escogerse.
Por ejemplo, si no vas a incluir demonios en tu saga, no permitas que los jugadores elijan Atormentado por un Demonio, pues no tendría incidencia alguna en el juego. De igual modo, un personaje que escoja un Defecto de Historia está pidiendo que su personaje se vea involucrado en ese tipo de relatos. Ten en cuenta que los Defectos no son “cosas que no querrías tener si tú fueras tu personaje”. Deberían ser cosas que hagan interesante al personaje y que te gustaría interpretar, pero como debilitan al personaje o condicionan su interpretación y su historia, tienen que contar como Defectos. Esto significa que algunos personajes estarán encantados de mantener sus Defectos. Es más, un Defecto del juego no tiene que ser necesariamente un defecto moral, como tampoco será una virtud moral una Virtud del juego. De hecho, la mayoría de las virtudes morales encajan bien con Defectos de Personalidad o de Historia, ya que hacen que los personajes se vean involucrados en los relatos.

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La Saga de Arazas gerostv gerostv